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Autor: Monseñor Rubén Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lanús Fecha de Creación: Miércoles, 03 de Marzo de 2010
Esta decisión de decirle sí a Dios, es el acto más sublime, más humano, más cristiano, más pleno, que una persona puede tomar
 “El hombre nace solo y muere solo. En la vida uno tiene que tomar decisiones que, muchas veces, las tiene que tomar solo. Ante grandes situaciones, ante conflictos, ante perplejidades, ante tentaciones, ante desafíos, ante miedos ¡Tiene que tomar decisiones! De allí que, cada uno de nosotros, cada cristiano, debe prepararse para la misión, para la madurez, para su pascua, para decirle sí definitivamente a Dios. Que no tengamos miedo: el Señor lo pasó por nosotros; el Señor lo vivió, nosotros tenemos que repetir el mismo misterio”, dijo monseñor Rubén Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lanús, en su mensaje radial del fin de semana.
Pero aclaró que “esta decisión de decirle sí a Dios, es el acto más sublime, más humano, más cristiano, más pleno, que una persona puede tomar: decidirse por Dios y alejarse de todo aquello que sea pecado”.
Asimismo, explicó que “no hay resultados tangibles, a veces, sólo la certeza de que el Señor guía nuestra historia”, y si bien “muchas veces las decisiones terminan, aparentemente, en un fracaso”, aclaró que “el epílogo no es el fracaso sino que es la vida nueva, la Resurrección”.
Por eso, pidió “que la Resurrección dé sentido a nuestra vida y a las decisiones que tenemos que tomar, para ser más humanos y vivir cada vez más responsablemente como cristianos”.+
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